REALÍZATE EN HECHOS
"Tengo mi propio camino donde solo importan los hechos, nada más que eso…" Shaní
Saben que el haber estado subyugados por la serie de Shaní, más que la motivación dada por el tránsito de Saturno en el 2024, se trató de un llamado de atención mayor, hoy lo sabemos. La influencia ejercida por esta cercana visita del planeta -más que vivenciada- estuvo casi a la par de la profunda inmersión en el “novelón" serial, a los que muchos nos aficionamos.
Una vez concluido, no cabe aquello de que la realidad supera la ficción. No hubo ficción, a lo sumo recreación y todo, fuera y dentro de la pantalla, ha sido más que real. El paralelismo y las coincidencias, los embates y sus desenlaces, nos hizo justa proyección de esta fuerza estelar. Nos ha quedado claro quién es el Señor de los Hechos, conocido como el “Señor del Karma”, el gran ejecutor de justicia sobre las acciones.
Ya es serie vista. Queda la imborrable impronta adquirida sobre la recreación de la épica cósmica de Saturno. Queda Shaní entendido como la fuente energética garante del justo cumplimiento de la Ley. El influjo implacable de un planeta destinado a observar y a inferir sobre toda acción hecha. Cada hecho realizado por cualquier alma, pasa a configurar el sino causal, correspondiendo así a la vertiginosidad de su poder y rigor. Bajo la mirada de Shaní no hay escape; hay ley. La premisa que signa: “Mantente en el camino de la rectitud, de lo contrario, me obligarás a reconducirte”, aviso de su irrevocable justicia. La Ley en Acción. La Ley del Karma.
Este acercamiento llegó habiendo madurado procesos. De ahí que el tope visual con el “imaginario hinduista” fue el summum de lo místico jamás tan bien representado, y llevando a la recreación mágica lo védico. Además, confieso, sin falsa modestia o exaltación, ha sido reafirmar las claves de luz que iluminan la conciencia de esta esfera y el férreo empecinamiento por abarcar un camino espiritual, en cabal cumplimiento de las formas de luz, sean por los rituales, los mantras y más los preceptos con los que hemos sido instruidos, bajo guía constante de la Fuente que nutre: Shiva-Babaji.