VIVIR ES ACTUAR
“Pues el hombre no puede estar inactivo ni por un momento. Todo es impulsado a la acción irremediablemente por las tres fuerzas de la naturaleza: los tres Gunas.” BG Cap. 3. 5.
Nada está más sujeto y entrecruzado a la Energía Universal que la actividad humana. Hay un Universo activo, latiendo, pulsando en un juego pletórico, dinámico. Es la Constante Eterna, en el que la dinámica de vida-muerte, ni siquiera es parámetro para esta fluctuación extrema, de lo que está vivo o muerto, cesación o activación, quietud o movilidad. Claro que somos seres predestinados a movilizar, agilizar y recrear en Energía consciente o no, un plan, un Plan de Amor y aquí entra en mayúsculas.
Porque este experimento de consciencia no prescinde de nada. Toda energía se transforma y, como bien se ha dicho, la constante es el cambio. Así, la profusión de organismos-sistemas-mecanismos que se autorreproducen, se incorporan en la constante, a lo que como ecuación suman sus operaciones a las fuerzas cuánticas que, a su vez, producen otras y así, un indeterminado flujo que nace, se reproduce y se cree morir, no siendo, se transforma. Nada aún ha determinado estas naturalezas, ni el origen de su existencia. Es todavía lo desconocido y es fascinante llegar a esa abstracción para agilizar eventos propios, urgentes, sanar otros e intuir y crear más.
La actividad, a la que estamos sujetos por el simple hecho de vivir, habitar, proceder y procesar el cúmulo de partículas que formulan el sistema humano y la misma vida, dentro de este magno quantum que es la Consciencia, nos valida como entes activos de la Constante. Somos aquello que participa y acciona desde el momento creativo y decisivo, desde lo más insignificante hasta lo más trascendental que se produzca. Por eso eres lo que es, ante esto que vives. Somos la vida viviente. Tú eres y haces la vida, hasta que lo decidas. La vida sin ti, no existe.
Esto tiene que llevarte a pensar lo que cada acción es e implica. El compromiso, la responsabilidad que es actuar, tomar partido, pronunciarse, realizar algo, cualquier cosa en función a algo. Impera la revisión, así como una concreción más proyectista de lo que se quiere ser y hacer. Sentirte el ser humano que eres en este sistema, y saber que lo único que incide, afecta e importa, es la acción expresada, manifestada como obra, porque, convéncete, somos lo que obramos.