SÉ TU PLAN

A estas alturas ¿Qué? Y lo sabes bien: no hay plan, ni siquiera tiempo y lo sabes. Por lo que tendrías que hacerte de ti como el plan. Descarta la metodología barata de la ficción humana que ni humana es y lo sabes también.

Ya sabes que basta realizar una acción: cerrar apenas los ojos y ya no estás aquí. Eso es el logro. Saber, aunque sea medianamente, quién eres. Ni esperas ni te desesperas más. La acción es consciente y opera en tu respiro. Sabes bien que estás vivo. Era el plan, que inmerso como estás en tu experiencia kármica, es decir, descifrando tu verdad, la estás aceptando, eso es más parte de tu acción. Reconociéndote, y vaya que esta es la meta de la acción.  Y sigues, dentro del plan que eres, accionando en relación con los demás, ese es el alcance: amar a todos como a ti mismo.  Y vuelve a resonar el Mateo (22:36-39): “Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la Ley? Y Jesús le dijo: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. 

Dicho esto, encumbrado en lo que presumo ha sido el más recurrente recurso para establecer mis acciones, cierro contándote mi plan por si te “resuena”: seguir siendo una Sanatani hasta mi último respiro, bajo la inmensurable luz que prodiga el Sanātana Dharma, "el Dharma eterno". Seguir siempre, en el bendito y gozoso deber de vivir lo que me resta bajo las enseñanzas de los Vedas, Upanishads, Puranas, Ramayana, Mahabharata; perderme en la única identidad que me viste: honrar mi alma, en firme propósito espiritual como eso, un atman, lejos de mi yo, a quien hoy ya ni reconozco; y por encima de todo, amarme, así como a cada ser sintiente que pueda percibir o no en este planeta y en los circundantes, donde sé que existen seres que ya he conocido.

Ese es mi más humilde plan. Ni te lo ofrezco ni te lo brindo, estaría en falta. Hazte el propio, aunque sea como el mío, un no plan que solo tenga en la acción más poderosa: ser y hacer en tu amor.

Mataji Shaktiananda